Un cuento para cada día Alhaurín de la Torre, 15 de enero de 2003
Cuenta Eleonora
Marcelo Urizar. Brasil. murizarte@yahoo.com
Lo amargo de la
elevación,
es la observación,
De lo bajo.
Jueves, 3 de julio de 1997. 00:48:42
Cuenta Eleonora que era una tarde cualquiera. Cualquiera de esas tardes que subía la escalera a ver el Sol esconderse en el horizonte de la urbe, a la altura de Pehuajo, de Pergamino, cuenta Eleonora una tarde cualquiera que descendió por la escalera sin vergüenza, ni respuesta de la estrella que fue a buscar a la terraza, donde ve el Sol ponerse, la luna llena en el húmedo calor de Buenos Ayres, cuenta Eleonora.
Cuenta Eleonora, que Él la abrazo, beso sus labios, y la lleno de amor. Cuenta Eleonora, que es amor, amor de quince años, sin que lleguen a cogérsela, cuenta Eleonora, que Él la ama, sin cogerla por detrás y empujarla a tomar decisiones a las apurada, y que el amor sin palabras, se llena de emociones, a veces emociones bravas, se borra la experiencia, y el olvido cobra vida a cada instante, cuenta Eleonora que Él la tomo de la mano al besar los labios, y que cosquillas le hacia en la espalda con las yemas de los dedos de la otra mano, que descendió a las nalgas sin parar, como el respirar, cuenta Eleonora, que no resistió la tentación de una carcajada, y rió, rió, sin parar, sin parar de sentir los largos dedos jugar en los pliegues de sus nalgas, el orificio anal, cuenta Eleonora, sin la timidez al que dirán, sin mas cuenta, que Él la beso, mas y mas, y de boca en boca jugaban con la lengua a pasar la frontera, para marcar la diferencia, cuenta Eleonora con suelta predisposición, que desabrocho el cinturón de su pantalón, con gracia, y dijo: No tengo bombacha! Cuenta Eleonora, que Él aun mas la beso, que su corazón se acelero y un calor le recorrió la entrepierna.
Me voy a Europa! Cuenta Eleonora que interrumpió el calor, por la voz, que el continuo besándola y desparramando saliva en los labios, el mentón, que él levanto la remera para besarle el pezón derecho, cuenta Eleonora, que interrumpió diciendo: Esta tu hermano abajo! Que Él continuo sin escucharla, besándole el cuello, las tetas, la tiroides, cuenta Eleonora que esta mejor, que con el pene erecto, al descubierto, se apoyo en su estomago, cuenta Eleonora, que la abrazo, que interrumpió diciendo: no puedo, no puedo, tengo que irme! Cuenta Eleonora, que Él se iba encima de su ropa, que lo corrió a un costado para besarlo en la frente y despedirse, que el continuo con la despedida que los unía, Días antes de la partida.
Cuenta Eleonora, que se encontró con música clásica sonando maravillosamente, sin encontrar lo que buscaba, que Él sin cesar, recordaba, recordaba, sin dar, ni reparar en la música que los presentara otra tarde cualquiera, sin tanta humedad, ni baja temperatura, quizás una tarde espléndida de verano, cuenta Eleonora.
Eleonora cuenta, que bajo sus pantalones de marca, hasta la rodilla, y ya está! Dijo, que Él sin asombro la mira, y arroja sus dedos al pubis descubierto de poblado bello, que se incomodo, cuenta Eleonora, que interrumpió diciendo: No me bastan cinco minutos, con vos, quiero una noche entera! Cuenta Eleonora, que Él continuo jugando con las manos, descubriendo su cuerpo como la primera vez, que hubo de mirarse, cuenta Eleonora, que enrojeció, que le gusto, que con caricias continuo durante una hora, que acabo una docena de veces, que interrumpió diciendo: Me voy, me voy, no sigamos, tu hermano, tu hermano esta abajo! que Él la beso profundamente, la abrazo, y mordió sus pezones, el cuello, que suspiro una, dos veces, el corazón fuerte latía de inmensa vida, cuenta Eleonora, que cambió la posición para sentarse encima, y conversa, interrumpió diciendo: viajo pasado mañana a Europa, no sé si hago a tiempo a volver, conversemos, conversemos! que Él la tomo por los hombros, le rió, que juntaron el pecho, y se besaron, que los órganos de Él descansaban sobre, cuenta Eleonora, con reprimida pasión, que entre sus piernas sintió calor, mucho calor, que el miembro de Él rozaba su piel, casi con ardor, que el corazón latía, latía, que respiraba agitada, y que interrumpió diciendo: me tengo que ir, me voy, me tengo que ir ya, es muy tarde! que Él con amarga frustración en el rostro, se despego de su cuerpo, cuenta Eleonora, al tiempo que sintió desesperación, abandono, una vez mas, cuenta Eleonora, que se encontraba con Él, abrazada, besada, y con eso que le colgaba entre sus piernas, resignada de amor, cuenta Eleonora, que fue penetrada y un ardor le corrió en la espalda, al tiempo que se quitaba el top, el chaleco de seda, el resto de los pantalones, que interrumpió diciendo: no podemos, no podemos, tu hermano, tu hermano esta abajo! cuenta Eleonora, dulcemente penetrada por el hermano de aquel que relegado a la experiencia quedó, que el amor que siente es verdadero, que una vez interrumpió diciendo: con eso no, sin profiláctico es mejor! cuenta Eleonora, que Él la tomo por las manos, y le penetro el ano, que se quejo, como se quejan en la ciudad, se quejo, sin comprender nada, que comenzaron a pedirse explicaciones, como se pide en las ciudades, cuenta Eleonora, que Él la abrazo con fuerza, quizás una fuerza brutal, que le desagrado, le dolió otra vez, que su ano estaba completamente dilatado, que interrumpió diciendo: la puta que lo parió, para, para, me hace mal! Cuenta Eleonora, que pedía mas y mas a los gritos, después de unos minutos, con lagrimas, risa en los labios, que interrumpió diciendo: estas loco, sabes que estas loco! Que Él ríe levemente como ríen los sádicos, que cacheteo sus nalgas, endureció el gesto, cuenta Eleonora, que se separo de Él en un descuido, que le pidió la penetrara de otra manera, que Él cedió a gozarla, que la abrazo, la beso, que el tiempo pasa, que interrumpió diciendo: me voy, me tengo que ir, basta, ya basta! Que Él la abrazo enérgicamente, que se sintió amada, como amada por un padre, que se refirió así por el hermano, y en eso quedaron conversando, que besada en los labios se encontró en una posición rara, que la rara posición no era tanto, como el amor que estaba sintiendo, cuenta Eleonora, que apurada estaba por encontrarse con un dinero, que por dinero, deja el amor de un hombre, una mujer, que el cobre ama, perdona deudas.
Interrumpió diciendo: basta, la seguimos en otro momento! Que Él la tiro a la cama, diciendo: este es el momento! Cuenta Eleonora, que ese fue uno de los pocos momentos que Él pronuncio palabras, que ama los hombres de grandes silencios, de fácil expresión, que se desprendió del profiláctico, que comenzó a besar el glande, que un sabor amargo le inundo la boca, un feo gesto acompaño su cara para tragarlo, cuenta Eleonora, que Él con cara de feliz cumpleaños, se tiro en la cama, despatarrado, con risa en sus labios, respiración entrecortada, un corazón que saltaba en su pecho de canosos bellos, cuenta Eleonora, que se repuso a su lado, a susurrarle que amaba lo que estaba sucediéndole, que se cuidara, en fin, para cuando regresara del viaje, que para el regreso, cuenta Eleonora, que Él estaba cambiado, hasta de forma, con el pelo largo, flaco, atlético, con nuevas ideas, que escuchaba sus comentarios, las anécdotas, su experiencia del viaje, que Él solo miraba sus tetas, la entrepierna, que interrumpió diciendo: hace unos días llegue de Europa, y no has sido capaz de llamarme! Cuenta Eleonora, que la miro con duro gesto, que hizo silencio, sin profundizar, ni encontrar explicaciones, esas que das continuamente en la ciudad, y dices comunicar, la abrazó fuerte, le besó el cuello, cuenta Eleonora, que interrumpió diciendo: ¿no iras a cogerme como la ultima vez? Que endureció el ceño para impresionarlo, olvido el viaje, y por la borda rodaron al agua de la pileta, una tarde cualquiera de verano, cuenta Eleonora, sin encontrar esa música que los presentara, cuneta Eleonora, que el silencio los acompaño esos días, que la música suena por dentro, que interrumpió diciendo: te amo amor! que Él rió, cuenta Eleonora.
La ultima vez, Es la próxima. 2 de novembre de 1997.
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