Un cuento para cada día    Alhaurín de la Torre, 16 de enero de 2003


La Relación
(Nace, crece y muere, nace...)

Marcelo Urizar.murizarte@yahoo.com

A la humanidad, de Jorge Alberto del Valle, (H), Claudia Gomez.
9 de janeiro de 2002.  Balneário Camboriú, SC. Brazil.

En una oportunidad, observé la actitud repetida de una pareja de hombres, un varón, y una mujer, que caminaban por la vida...

         Por momentos, él tomaba su rumbo y ella lo interrumpía diciendo:

-                           A dónde vas?- el simple-mente respondía, - voy a... o, decía nosé, nosé adonde voy, mas voy, voy...

Acto seguido, un coktail de preguntas y respuestas se sucedía, ella resolvía volverse, y el al cabo de unos segundos, minutos, horas, dias, semanas, meses, años... llegaba a su lado y decía:

-                           Loca, a dónde vas?- ella respondía voy al gimnasio, después llamo a mami, al mediodia como con Moni, a la una me esperan en la secretaría de deportes, a las tres tengo una reunión, por el proyecto de alto rendimiento, “por el Bajo rendimiento Aryentino”; a las cinco me junto con los chicos de la villa, por el proyecto de “erradicación de edificios de lujo innecesario para el desarrollo espiritual aryentino”, a las 19 hs, no me pierdo la clase de baile de flamenco, que amo tanto como a vos, a las 21 hs, me voy a comer con la gente del profesorado, por un proyecto de, “ proyecto para el proyecto, de un proyectado, por proyectistas especializados en proyectos, de proyectos proyectados en proyectos ya proyectados por proyectistas en proyecto de proyectos”... a las 23, te llamo, si no dormís paso, y sino, te veo cuándo?

Él bajo la cabeza, dio media vuelta y comenzó a caminar en el sentido contrário, con el rumbo acostumbrado por los años... pasaron,  unos segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años... y ella volvío a pronunciar:

-                           A dónde vas?- él se detuvo una vez mas...

-                           No sé a donde voy, mas voy!

-                           Cómo que no sabes a dónde vas?- pregunto ácidamente ella... y agregó.- Hoy en día amor, si no sabes el “Know How”, de la cuestión, no vas a ninguna parte...

-                           El “know how”, qué es eso?- preguntó para ella, que con aire fingido de paciencia, paso a decir:

-                           El” know how”, es el saber como, ejecutar, realizar, todo lo que hacemos, con excelencia, perfección,... y detalló las... “208 maneras de conquistar el sexo opuesto”, “las  leyes de Murphy”, “el casamiento y crecimiento, sin palos en la rueda”, “como ser virgen, sin serlo”, “caras y caretas al sistema financiero”, “igualdad social, y liberación del cambio”, “la moneda y sus dos caras”, “guia de la ciudad para ciegos, videntes” y otras cuestiones de menor importancia...

Después de unos segundos, minutos, horas, dias, semanas, meses, años... ella se volvío diciendo:

-                           Tengo que ir a la secretaría de deportes, a las 10 me esperan en el profesorado, al mediodia!...  el resto ya lo leyeron, aunque esta vez hubo cambios, de horarios, lugares y personajes...

El volvío a su lado, en sentido contrário al que llevaba y en unos segundos, minutos, horas, dias, semanas, meses, años... en un espácio que era reducido a unos diez metros, por diez metros, al llegar al otro extremo se encontró con la puerta trascendente, y la canalla, hipócrita pregunta volvío:

-                           A dónde vas?- dijo él, y ella respondío, todo aquello que ya escucharon una y otra vez, mas una, él se volvio en su sentido, y comenzó a caminar hacia la pared opuesta.... ella volvío a decir:

-                           A dónde vas?- él se detuvo, y dijo- No sé, no sé a donde voy, mas voy... voy!

Ella se irritó, ya que la expectativa, que solo genera tristeza y frustración, acerca de su explicación del Know How, hicieron sordo los oidos de el, y eco atormentador en ella, que “sabe como”...

-                           Andá donde quieras, sos libre!- dijo ella, y volvío  en sentido contrario a él, pasaron unos segundos, minutos, horas, dias, semanas, meses, años... él se volvío en dirección contraria, hacia ella y dijo:

-                           A dónde vas?- ya irritada, repetio todo aquello que ya leyeron de ella hasta el aburrimiento, y el tan irritado se volvio, y comenzo a caminar al lado opuesto, con auel rumbo que el gustaba, sentia en sus venas, hasta que ella, nueva-mente pronuncio:

-                           A dónde vas?- el mas irritado aun respondío. – No sé donde voy, mas voy, voy...

La irritación se instalo en la relación, la ternura cedío, las caricias eran roces dolorosos. Las miradas nubladas por la ira, la rabia, la bronca, eran un perfecto coktail para terminar con la armonía de cualquier ser.

Ella sin explicaciones por dar, pedir, se volvío a todas aquellas tareas, que no mencionare ahora, él volvío en su dirección, contraria, opuesta, con el rumbo elegido, con el libre arbitrio, algunos caprichos... al llegar al muro, frente a la puerta de la trascendencia, ella preguntó una vez mas:

-                           A dónde vas?- el se volvío y de esta vez, con mucha energía dijo:

-                           No sentis que cada vez que ruedo libre, tu incertidumbre invade mi rumbo, con tu temor, tu pánico, tu miedo, tu desesperación, tus exigencias, tus obligaciones, y deberes?- ella se volvío, herida por la verdad  de la mentira, y al llegar al muro opuesto, frente a la puerta de la trascendencia, escucho:

-                           Pero loca a dónde vas?- ella se detuvo ahora a explicar con mas detalles aún, todo aquello que ya leyeron, con las condiciones, los pro, los contra, las ganancias, las perdidas, los puntos a favor, las oportunidades, los riesgos, los recien llegados, el abandono, las desilusiones, etc...

Èl se volvío y nueva-mente por el cuarto de diez por diez, entre paredes, fue en dirección a aquel rumbo, opuesto, contrario a ella, hasta llegar al frente de la puerta de la trascendencia, y escuchar:

-                           Véte!- él sorprendido, exaltado, con miedo, pánico, dolor, tristeza, sufrimiento, abandono, pregunto con la inocencia de un niño:

-                           A dónde me voy?-

-                           No se, mas vete!- dijo ella.

-                           Pero,... pero...!- comenzo a balbucear él, al tiempo que ella, en su dirección, contraria a la de él, se dirigía al otro muro, hasta llegar a la puerta de la trascendencia. Èl siguió sus pasos, hasta llegar al otro muro, y dar con la puerta, donde había un papel con la palabra escrita: TRASCENDÍ!

Él ya retorcido en el suelo, desconsolado, lloraba, derramaba lágrimas como gotas de un mar inmenso, insondable de todos esos segundos, minutos, horas, dias, semanas, meses, años...   continuaba a llorar y continue a observarlo, interrumpiendo su llanto con una pregunta:

-                           Que  sientes hermano?- él levanto su cabeza, y con los ojos hinchados, la vista nublada, dijo:

-                           Quien eres tú?

-                           Tu mismo!- le respondi.

-                           Cómo?- me dijo.

-                           Cómo? Es la pregunta que revela el saber hacer una destreza, habilidad, NO trascendente, y tu pregunta fue, quien soy?

-                           Si, si, si, perdona, estoy tan lastimado, he perdido lo qu emas amaba en la vida, ella ha partió!- continuaba llorando.

-                           Lo mas digno de ser amado, es la vida trascendente, y tú al llegar a la puerta, te distraes, escuchas voces que te detienen y vuelves a andar caminos que ya has andado una y otra vez... eso desgasta, cansa, irrita, agota, sofoca... y ahora que ella trascendió aquel portal, dejando sus horarios, pertenencias, obligaciones, deberes, recuerdos, anécdotas, historias, proyectos y obras, que tanto te molestaron, irritaron, tu ahora lloras, lloras, ...lloras como un condenado.

-                           Si, si, si, lloro como un condenado a pasar el resto de mis segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años... entre cuatro muros decorados con los objetos d elos viajes, de lo cotidiano, y sufro, sufro, d eeste lado del muro opuesto, que es el rumbo que elijo, y cada vez que me libero del apego a estos muros, usted ya sabe, estoy de acuerdo con el señor, al llegar a ese portal de lo trascendente, escucho voces, me lleno de explicaciones, escusas por esto, aquello, notas, escritos, demostraciones de productos, teorías, practicas, occidentales-orientales y otras para  continuar entre paredes, que quien sabe quien puta habrá construido para mis dás, por que ni a Dios puedo reclamar hoy, con tanto dolor... quien eres tú?- volvío a preguntarme.

-                           Tu mismo!- respondi

-                           Ah si, si... el señor ya había dicho eso para mi, es que estos segundos, minutos, horas, dias, semanas, meses, años...   son muy difíciles para mi!- ahora mas tranquilo, calmo, en paz, dijo: Si el señor no se molesta, tengo una ´propuesta para hacerle, y creo que el señor ira a ayudarme, luego de que perdí lo que mas amaba en la vida, ella... Bien, el señor sabe después de haber observado nuestra relación, que con ella mantuve fidelidad conmigo, y que con respeto nos tratamos, incluso respetando las irasm las broncas, y los odios, insultos mutuos; mas en este momento de mi vida, estoy decidido a cambiar, dejar atras lo andado, he decidido ser otro... si el señor no se opone, voy a dirigirme hacia la pared opuesta a la suya, y con el mismo coraje que ella, al dar con la puerta tambien trascenderé!

Y asi fue que él comenzo a caminar hasta la pared opuesta a la mia, en perpendicular a las direcciones entre ella, y él, y alejándose de mi, entre cuatro paredes, llego a la bendita puerta de la trascendencia contraria a la mía, él se volvío hacia mi, abano la mano derecha en gesto de saludo, y rió superficial-mente feliz, en son de despedida.

-                           Trascenderé!- grito de aquel lado.

-                           Quién eres tu?- le pregunté cuando ya un pie estaba debajo del umbral de la puerta, y una luz enceguecedora nos iluminaba.

-                           Cómo quien soy?- expresó irritado, y comenzo a aandar en mi dirección, hasta que ya a mi lado repitio, mas energico:

-                           Cómo quein soy?

-                           Tú confundes, el “Know How”, con lo que se es!- mi afirmación lo irritó mas aún.

-                           Cómo que confundo?- amenazó decirme.

-                           La confusión es un saber de orden contrario a lo que se es!- dije para él.

-                           Qué?- preguntó con aire de desconcierto.

-                           Qué? Es la pregunta que promueve el ser espontaneo, sin cuestionar el Cómo? Dónde? Cuándo? Para qué? Por qué?- dije.

-                           Sentí que el señor había observado mi relación con ella, y comprendía como era yo!

-                           Quien se disculpa, encuentra culpables para su victima situación!- dije ahora.  Él comenzo a reir, y a reir, ya no lloraba como una victima de ella, mas continuaba confundido con mis palabras, observaciones.

-                           Fue un placer conversar con el señor, y le agradezco que me haya devuelto la risa, a muchos segundos, minutos, horas, dias, semanas, meses, años... que no reía de esta manera, cuando rio, suelto la amargura, las tensiones, los temores, miedos, tristeza, que por unos segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años... arrastro!-  y comenzó a caminar en sentido contrário, una vez mas, hasta dar con la puerta de la trascendencia, esta vez, sin volverse hacia a mí, con la duda, del arrepentimiento insensato, y ya con un pie debajo del umbral, y la luz enceguecedora nueva-mente, y sin saludarme, escuchó mis palabras:

-                           Quién tu eres?- al escucharme se volvío y groseramente dijo: La puta madre que lo parió, es que que no puedo trascender en paz, en ningún lugar al que voy!- y comenzó a caminar hacia mi lado y al llegar frente a mí, dijo: Quien soy?

-                           Quién eres?- pregunté con la leveza de una pluma, flotando en el aire, por el soplo de una brisa.

-                           Quien soy?- se preguntó y ya volviéndose al lado contrario, comenzó el camino una vez mas, en su vida.

-                           Tu mismo!- respondi, él se volvío, observo mis ojos, movío los labios en gesto de contentamiento, felicidad, de alivio, paz, y dijo: Tu mismo?

-                           Tu mismo!- afirmé nueva-mente.

Él volvío los ojos a la pared contraria a la mía, abano su mano en gesto de despedida a aquella puerta d ela trascendencia y en unos segundos, minutos, horas, dias, semanas, meses, años... siglos, milenios, atravesamos juntos la puerta que a mis espalda estaba, con una inscripción en letras doradas: ETERNA TRASCENDENCIA.

Al cruzarla, ambos vimos la vida, encontramos a ella, la humanidad toda;

sin derechos, ni  obligaciones;

sin deberes, ni cumplimientos;

sin promesas, ni frustraciones;

sin premios, ni castigos;

sin nombres, ni apellidos;

sin horas, ni segundos...

ETERNOS, TRASCENDIMOS.    


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